Un método con casi un siglo de historia
El Dr. Edward Bach
Médico y homeópata inglés, el Dr. Edward Bach dedicó seis años a catalogar 38 esencias florales, cada una asociada a un estado emocional particular.
Bach abandonó una carrera médica convencional para dedicarse por completo a la observación de la naturaleza y de las personas. Entre 1930 y 1936 identificó, una por una, las 38 flores silvestres que componen su sistema — sin agregar ni quitar ninguna desde entonces.
Casi un siglo después, el método se practica tal como él lo dejó documentado: el mismo catálogo, la misma lógica de combinación, la misma intención de acompañar a la persona detrás del malestar.
"No traten la enfermedad, traten a la persona."
Dr. Edward BachLas 38 esencias, un solo método
Cada esencia se obtiene de flores silvestres por soleación o cocción, según la especie, y se conserva en una base hidroalcohólica.
La soleación consiste en dejar las flores recién cortadas flotando en agua pura bajo el sol de la mañana durante horas; la cocción se reserva para las especies leñosas, hervidas brevemente en agua. En ambos casos, el resultado se estabiliza con brandy como conservador y da origen a la esencia madre.
Una fórmula personalizada combina hasta siete esencias, elegidas según el estado emocional de cada persona en un momento particular — nunca al azar, siempre a partir de una conversación previa con el terapeuta.
Fidelidad al sistema completo
Nuestro terapeuta se formó en el método original del Dr. Bach: el sistema completo de 38 esencias, sin variantes modernas ni combinaciones ajenas al catálogo original.
Esto significa trabajar únicamente con las flores que Bach documentó, siguiendo su misma lógica de combinación y dosificación — sin sustituir esencias por versiones comerciales ni ampliar el catálogo con fórmulas que no forman parte del sistema original.
Cada fórmula se prepara a mano, por pedido, en las instalaciones de Manoma Spa en Los Cabos.
Qué sí es
Un acompañamiento al bienestar emocional en momentos de tensión, cansancio o transición — una herramienta más de cuidado personal, preparada con atención y escucha.
Qué no es
No es un medicamento ni un diagnóstico. No sustituye la atención médica o psicológica profesional — ante cualquier condición de salud, consulta siempre a un especialista.